miércoles, 3 de enero de 2024

FELIZ 2024

        Todo cambio de año es, en realidad, un cambio de ciclo de la naturaleza, del tiempo y de la vida. Es eso, en esencia, lo que celebramos y no las parafernalias absurdas ue nos rodean y nos confunden en estas fechas en nombre de eso que llaman “tradiciones” los mismos que han ido destruyendo a lo largo de la historia cualquier tradición que no fuera suya.

Ya hemos pasado la Navidad, que me parece una fiesta superficial y ajena a su verdadero significado natural, que debería ser el auténtico, el de las Saturnales, que celebraban el cambio de estación, de la llegada de la luz y el color. Una fiesta de celebración que invita a renovarnos, a abandonar lo viejo y a dar la bienvenida a lo nuevo. Lo cual es, en realidad, la esencia de la vida. Y es por ese contexto natural de transformación que, de manera natural, cuando llega el nuevo año nos solemos poner objetivos, o nos centramos en deseos renovados, o creamos nuevos buenos propósitos. Y puestos a ello, voy a confeccionar una pequeña lista de buenas intenciones y buenos propósitos, que falta nos hacen.

Yo pediría al nuevo año:

– Para nosotros, en primer lugar, un poco más de criticismo y un poco más de conciencia del peligro de los fundamentalismos de cualquier tipo, religiosos y políticos, para frenar esa espiral de insensatez y generación de odio que están teniendo los grupos y partidos de la derecha y extrema derecha. De nosotros depende que Vox y PP dejen de estar en el candelero.

– Un referéndum para echar a los Borbones de la Zarzuela. A todos. Y para pasear a Juan Carlos por los tribunales. Ya dirán muchos que eso no pude ser por el tema de la inviolabilidad. Vale, me conformo con lo hecho a partir de la dimisión. Iría listo.

– La ruptura del Concordato con la Santa Sede y su consecuencia: pediría más razón, más laicidad y menos dogma, más Educación y menos religión. Me encantaría que en la Enseñanza reglada se enseñara ciencia, arte, cultura y no se adoctrinara en ideología alguna. Y me gustaría que se avanzara un poco en la tan deseada separación Iglesia-Estado, lo cual es la columna vertebral de toda democracia. Una escuela libre de dogmatismos y de adoctrinamientos en la que predomine la libertad de cátedra y se eduque a los alumnos en un ambiente de concordia, racionalidad y humanismo. La cultura es esencial para el desarrollo de nuestros alumnos.

– Que se aboliera la aberración que es la tauromaquia, en la convicción de que cualquier crueldad contra un animal es la misma crueldad que se es capaz de ejercer contra las personas, y de que una sociedad habituada a la crueldad es más insensible, más tosca, más manipulable y más necia.

– Pediría sensatez a la derecha, aunque parece hoy por hoy que eso es pedir peras al olmo, y pediría con fuerza mucha más unión a la izquierda y a partidos y grupos progresistas, aunque solo fuera para oponer resistencia al avance peligroso de la extrema derecha. Porque ya estamos viendo que la izquierda desunida no opone resistencia a nada, y es muy desalentador percibir que muchos se centran en las diferencias y no en los objetivos comunes. Que se pregunten el cacao mental de los votantes españoles a la hora de votar progreso en este país.

– En lo personal pediría lo que solemos desear todos para nuestras vidas: salud, alegría, amor, ternura y, sobre todo ilusión, montañas de ilusión y muchos sueños. Yo he vivido porque he soñado mucho, escribe en uno de sus poemas el poeta mexicano Amado Nervo.

 

Y despido este primer día de 2024 con la marcha Radetzky dirigida por el maestro Barenboim.

 

https://youtu.be/wh1p5tEd2UE


 


martes, 2 de enero de 2024

NETANYAHU EL HERODES DEL SIGLO XXI

 

        Cuenta la Biblia que cuando aquellos reyes magos  – que  ni reyes ni magos fueron, sino buscadores espirituales y astrólogos honestos – contaron al rey Herodes la noticia del nacimiento en Belén de un rey de los judíos, este mandó inmediatamente a sus soldados a degollar a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén. ¿Cómo iba a permitir Herodes  tamaña competencia en esa Palestina  ocupada miliarmente y convertida en su propiedad privada? (¿Les va sonando?).

Desde que comenzó el genocidio de Gaza, al menos nueve mil niños y niñas con sus madres  han sido asesinados con la misma intención que la de Herodes de no permitir competencia por el territorio de Palestina. Israel lo quiere  sin  árabes, preferentemente si son  niños y sin mujeres que puedan procrearles: Un programa de exterminio selectivo de la peor especie concebible por un humano y menos aún por un animal con los de su propia familia.

Madres gestantes, niños en incubadoras, neonatos y de cualquier edad y sexo al alcance de las bombas sionistas son asesinados día tras día, hora tras hora y sin descanso a la vista de la humanidad entera que mira pasmada, incrédula, atónita o indignada semejante crimen repetido sin cesar y  sin otro límite que la muerte de todos los niños y niñas de Gaza y Cisjordania. No son daños colaterales, sino blancos siniestramente  programados. No son guerreros de Hamás, no representan peligro alguno para los genocidas, salvo uno: el de existir.

    Los pequeños y pequeñas palestinos y sus madres son los “santos inocentes” de nuestra Era. Y qué tremendo resulta que este genocidio de inocentes lo sea  por razones semejantes al del sádico Herodes, imitado con creces por el sádico Netanyahu, que pasará a la historia de la humanidad como el mayor criminal que ha conocido la raza humana en millones de años.  Nunca como en esta ocasión el discípulo de un criminal supera a su maestro con tal ventaja  que solo se puede medir en ríos  de  sangre que fluyen sin interrupción hacia el mar.

Herodes estuvo solo y le bastó con unos pocos esbirros con espadas, porque ¡es tan fácil matar a un niño!.. Ahora la técnica he mejorado: es  más fácil asesinar niños a gran escala desde  un avión, y con ayuda de la inteligencia artificial acertar  con precisión milimétrica en cada cabecita, en el vientre de cada madre gestante o en la zona de incubadoras de neonatos en un hospital. Y da igual que huyan al sur o busquen refugio en uno u otro sitio: todos los lugares con refugiados son blancos fáciles y sin riesgos.

Asesinar  con todas las facilidades y sin riesgos para el asesino de ser acusado ni juzgado por contar con la complicidad de los gobiernos occidentales da mucha seguridad y permite elegir a las víctimas con toda tranquilidad.

La masacre de Palestina se contará a las nuevas generaciones como el suceso más horrendo acaecido en el siglo 21 y deseo de todo corazón que conste en los libros de texto futuros un mensaje parecido a este: En las navidades del año 2023, siendo emperador de Occidente un tal Biden, inició junto a un tal Netanyahu, su ahijado sionista de Israel, un programa de limpieza étnica apoyado por los  gobiernos del  imperio  desoyendo el clamor popular pidiendo paz. No fue posible la paz  ni en Navidad, en que se  celebra  el nacimiento de Jesús de Nazaret con su mensaje de PAZ y AMOR que también  desoyen  y desprecian.

lunes, 25 de diciembre de 2023

ESTA NAVIDAD JESÚS NACE EN GAZA

 



    En esta Navidad Jesús nace en Gaza. No en un pesebre, sino entre los escombros de lo que queda de las viviendas de sus habitantes.

No nace rodeado de animales, sino de bombas detonadas, balas de fusiles Tavor Tar disparadas contra la población civil (950 disparos por minuto), granadas y gases letales. Y de los vuelos asesinos de los cazas F-35.

Jesús nace e ignora que sus padres, que pretendían refugiarse en Egipto, fueron alcanzados por una lluvia mortal de bombas bunker buster lanzadas por las tropas israelíes.

Ahora no es el rey Herodes el que pasa por el filo de la espada a cientos de niños. Es el gobierno sionista de Netanyahu, en su ansia de venganza y de extermino de quienes considera “animales humanos”, según declarara el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant.

Jesús y sus padres no encontraron albergue en Belén. Tuvieron que alojarse en un pesebre. Igual que ellos, las familias palestinas fueran sumariamente expulsadas de sus hogares para dejarles espacio a los colonos sionistas, que no reconocen el derecho de la nación palestina a crear un Estado legítimo. Desplazados, esos millares de familias se vieron confinados en los estrechos límites de Gaza y Cisjordania, controlados por tropas israelíes como si fueran subhumanas, sobreviviendo en condiciones de un campo de concentración a cielo abierto.

    Jesús nace hoy sin que los magos vengan a hacerle presentes de oro, incienso y mirra. Lo que le han regalado ahora son 12 mil toneladas de bombas desde el 7 de octubre (33 toneladas de explosivos por kilómetro cuadrado), lo que equivale a una bomba atómica.

No hay coro de ángeles ni cánticos de gloria a Dios, sino el sonido estridente de las sirenas de alarma y el silbido aterrorizador de los proyectiles disparados por los cañones mortíferos de los tanques Merkava.

Jesús nació bajo el sello de la discriminación por ser palestino, por ser un hijo bastardo de una pareja nazarena (tanto es así que José quiso abandonar a María cuando supo que estaba embarazada), por ser un sin techo, porque su familia ocupó la tierra de una finca en Belén, porque lo consideraron blasfemo y usurpador del título de Hijo de Dios.

Una vez más Jesús es rechazado en su propia tierra. Si a sus coterráneos les impiden crear su Estado, cualquier acción de autodefensa que emprendan será calificada de “terrorista”. Un calificativo que los grandes medios de comunicación nunca emplearon cuando Menachem Begin, el 22 de julio de 1946, voló por los aires el Hotel King David en Jerusalén y mató a 91 personas. Ni cuando más de 200 mil personas, todas inocentes, fueron cruelmente asesinadas en el mayor atentado terrorista de todos los tiempos: las bombas atómicas lanzadas por el gobierno de los Estados Unidos sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki.

Sí, Hamas transgredió las normas de la “guerra justa” al secuestrar a más de 200 personas, la mayoría civiles. Pero, ¿quién protesta ante las “detenciones administrativas” realizadas por el gobierno de Israel, que mantiene en prisión a cerca de 5 mil personas sin acusaciones formales?

Jesús nace en Gaza y ahora ya no pueden matarlo, porque resucitará en cada niño, en cada joven, en cada ciudadano palestino consciente de que la tierra de las viñas y los olivos guarda en su suelo las cenizas de sus más antiguos ancestros.

jueves, 2 de noviembre de 2023

PALESTINA: HITLER vs NETANYAHU

 

        La humanidad se enfrenta a una de sus noches más oscuras, donde las pesadillas iluminan con mortecinos relumbres la conciencia atormentada de los vivos. No de todos, pero sí me animo a decir que de la mayoría. Es que desde hace poco más de dos semanas hemos regresado a los horrores del genocidio y los espectros del Tercer Reich resurgen con fuerza.

Es cierto que, en un sistema imperialista como el que vivimos, aquél, el genocidio, es una práctica recurrente. Pero rarísima vez ocurre en la escala masiva que estamos viendo en estos días, bombardeando a mansalva a una ciudad, Gaza, que ostenta la mayor tasa de densidad de población por kilómetro cuadrado sólo superada por Singapur y Hong Kong.

Al momento de escribir estas líneas, al atardecer del domingo 29 de octubre, el número total de víctimas de estos ataques ya llega a más de 8.000, de los cuales 5.885 en Gaza a los que se deben sumar otros 84 ultimados en Cisjordania. Según lo anotan observadores calificados, de ese total unos 1.800 son niños, ancianos y mujeres. Pero esta cifra seguramente subestima el número de víctimas que aún hoy yacen bajo las ruinas de numerosos edificios de todo tipo: viviendas, escuelas, templos, refugios de la ONU y hospitales atacados por el régimen neonazi israelí.

Escombros imposibles de remover por falta de equipamientos adecuados y combustibles para mover bulldozers y retroexcavadoras. Cuando esta tragedia termine el número será muy superior a lo que se está calculando en estos días.

  En el Occidente hegemonizado por Washington la opinión predominante es que la brutal retaliación ordenada por el régimen de Netanyahu es la merecida respuesta a los asesinatos y secuestros de israelíes cometidos por Hamás cuando (¡inexplicadamente, debo decir!) penetró en el territorio de “Israel”. Pero esta narrativa soslaya que esta acción, por más condenable que sea, es respuesta a décadas de continuas atrocidades y violaciones a los derechos humanos perpetradas por los sucesivos gobiernos israelíes y por un Estado que, al violar las distintas resoluciones del Consejo de Seguridad, se ha convertido en lo que jurídicamente se denomina “un estado canalla”.

Un Estado cuyas políticas, como lo recordara el notable periodista israelí Gideon Levy, produjo el inhumano encarcelamiento de dos millones de personas durante casi veinte años, hacinados y privados de regulares abastecimientos de agua, alimentos, energía eléctrica, medicinas, combustibles y los insumos más elementales que requiere una vida civilizada. Nada bueno, concluye Levy, podía originarse como fruto de tamaña crueldad.

    La historia de esta verdadera limpieza étnica viene de muy lejos. Recordemos que desde la fundación misma del Estado de “Israel” su gobierno destruyó un mínimo de 500 aldeas palestinas, provocando el inicio de un interminable torrente de refugiados -800 mil en los primeros meses- que demolidas sus casas, destruidos sus sembradíos y robados sus campos se vieron forzados a abandonar la tierra de sus ancestros. A medida que pasaba el tiempo “Tel Aviv”, con el indisimulado respaldo de EEUU y la mayoría de los indignos gobiernos europeos, alimentaba sin pausa su política de conquista y robo territorial.

Unos 700 mil colonos se instalaron en tierras que pertenecían a familias palestinas con el total respaldo de las mal llamadas Fuerzas de Defensa Israelí, en realidad, un brutal ejército de agresión y ocupación de países vecinos.

Esos colonos nada tienen que ver con la bucólica imagen de un inocente farmer que difunde la corrupta prensa de Occidente y sus no menos corruptos políticos y gobernantes. Son grupos que disponen de permanente entrenamiento militar, tienen en su poder armas de guerra, y atacan, maltratan, torturan e inclusive matan a palestinos o palestinas que osan resistir a su despojo bajo la complaciente mirada de las autoridades y las fuerzas de seguridad de “Israel”.

       Tragedia que se desenvuelve en los Territorios Ocupados en donde habitan casi siete millones de palestinas y palestinos, a los que hay que sumar casi seis millones más de la diáspora dispersa por todo el mundo. Un pueblo expulsado de su tierra y convertido en un paria internacional. Dadas estas dramáticas circunstancias se comprende que es muy difícil para cualquier palestino ser amable con los causantes de esta tragedia

Días pasados tanto EEUU como Gran Bretaña y Francia vetaron una propuesta del Consejo de Seguridad de declarar un alto al fuego en Gaza. La misma había sido presentada por Rusia. Otro tanto ocurrió con otra postulada por Brasil. Ni EEUU ni las viejas potencias coloniales europeas tienen el menor interés en poner fin a la ocupación y la matanza en curso. Y el régimen israelí está embarcado en un derrotero que se asemeja bastante a la “solución final” propuesta por Hitler para resolver “el problema alemán”: exterminar a todos los judíos. Por un retruécano de la historia, ahora es el supuesto representante del pueblo judío, el Estado de “Israel”, quien ocupa el lugar del régimen nazi y adopta como propia su criminal política genocida.

    Hay un escandaloso paralelismo entre la valiente resistencia de los judíos asediados por las SS en el gueto de Varsovia y la de los palestinos en Gaza. Sólo cambia el nombre del señor de la muerte: Hitler antes, Netanyahu ahora.

Una nota final sobre la hipocresía de las “democracias occidentales”, que critican al “terrorismo” de Hamas pero cierran beatíficamente sus ojos ante el mucho más grave terrorismo de Estado israelí. Además se trata de gobiernos, comenzando por el de EEUU, que reclutaron a los terroristas jihadistas de Afganistán, los Talibán; a los de Al Qaeda y Daesh, y les ofrecieron dinero, armas y cobertura mediática y diplomática para desestabilizar o tumbar gobiernos que no eran de su agrado en diversas partes del mundo, fundamentalmente en Siria, Irak y Libia.

En otras palabras, cuando juegan para el imperio y sus secuaces, los “terroristas” se convierten en virtuosos “combatientes por la libertad.” Pero quienes tienen la osadía de oponerse a la prepotencia imperial son ipso facto anatemizados como “terroristas”, aunque su única arma sea la palabra. Este inmoral doble estándar habla con elocuencia de la descomposición moral de la tradición política de Occidente y de su deriva criminal.

jueves, 12 de octubre de 2023

ELLAS DICEN ¡BASTA!

             

            Nuestras hermanas ya están hartas de ser asesinadas y de ser humanas de segunda clase. Y han dicho Basta. Basta de andar por la calle acompañada por un vigilante, a esconder la cabeza y el rostro, a ocuparse en exclusiva de las labores domésticas, de los cuidados a enfermos y ancianos, de tener que educar preferentemente, de estar sujeta al capricho de la pareja y estar dispuesta al sexo cuando se le reclama. Basta de ser un objeto útil para el provecho del  varón y del patrón y de ser una trabajadora Beta en las empresas y con sueldos beta. Basta de tener miedo a ser violada, asesinada por la pareja despechada o por el criminal de esquina,  drogada en un descuido o manoseada en el metro. Basta de Rubiales de antes, de ahora y de Rubialitos de nueva generación de la universidad del porno.

Basta han dicho, y lo han dicho alto y claro. Porque todo eso o parte de eso es de total actualidad en todo el mundo de un modo escandaloso. Porque existe una agresión inadmisible  a la mujer en todos los pueblos de la Tierra con diferentes grados de violencia, utilización y desprecio, desde Oriente a Occidente, y eso cada vez es más virulento.. Por eso nuestras hermanas se rebelan, se manifiestan en todas partes y dicen basta.

España, a través del equipo del Ministerio de Igualdad con Irene Montero a la cabeza está siendo un referente global de la oposición al patriarcado machista con la ley del Solo Sí es sí, que tanto ha enfadado a todo macho ibérico genuino con o sin toga, con o sin banco parlamentario, con o sin partido en la sesión del copeo  del Parlamento popular llamado Bar, porque ¿qué invento es este de ser iguales? ¿No le iba bien a nuestras abuelas cuando tenían que pedir permiso al marido para tener una cuenta en el banco o un pasaporte? Por eso era tan fácil pegarles lo justo sin ser mal visto, exhibirlas como un trofeo de caza entre machos cazadores o matarlas porque eran suyas si querían “ ser de otro”, por aquello del derecho sagrado de propiedad.

       Es que el asunto es viejo, es que  el machismo viene arrastrándose por siglos, alimentado por dos poderosos padrinos: el patriarcado y la Iglesia, a cual más enemigo de la mujer. En esa corriente existe en España  una tradición de lo más rancio, y una desmemoria histórica desde la guerra civil para acá sobre los nombres de mujeres relevantes en diversos campos, especialmente las republicanas y feministas,  que se van conociendo a cuentagotas  y aún  muy lejos de ocupar una página en los libros de las aulas. ¿Quién se acuerda de mencionar el nombre de la republicana  María Moliner, autora de un diccionario de la Lengua que no tiene nada que envidiar al de la RAE? ¿ Que escolar podría decir algo sobre la pintora surrealista Maruja Mallo, la actriz María Casares, la escritora María Zambrano, la diputada Clara Campoamor, o quienes eran las “Trece rosas” fusiladas por Franco. Tantas, que harían muy largo este artículo. Muchas, sí. Pero no se encuentran en los libros de niños y jóvenes porque no son modelos de referencia. Lo serán, pero aún falta desbrozar mentes y corazones masculinos.

Es bueno recordar a los más jóvenes que fascistas parientes de los que hoy vociferan en nuestro Parlamento para vergüenza de la democracia,   fusilaban  mujeres, las violaban salvajemente por ser de izquierdas ellas o sus maridos, las pelaban al cero, les daban aceite de ricino, las encarcelaban en lugares siniestros y marcaban sus vidas para siempre, si es que no se las quitaban. Pero el caso español  no es un caso aislado en que se  muestra el esfuerzo del Sistema patriarcal fanático por hacer callar a las mujeres feministas, anticapitalistas, y hasta cristianas  de espíritu libre, como vimos en tantos casos.          

    Por eso, y a medida que van tomando conciencia de tanto desprecio, tanto desmán y tanto crimen, ellas se van rebelando desde Irán para acá, reivindicando estilo de vida y valores propios  y opuestos  al patriarcado. Y como este se fundamenta en privilegios de clase, la rebelión feminista se convierte en una verdadera revolución que promete alterar el orden capitalista, de ahí que tantos “señoros” y señoritos de capa y espada con derecho de pernada duerman intranquilos  en sus propias alcobas a medida que se extiende. Tienen pesadillas imaginando que planchan ropa, hacen camas o barren la casa. Tienen pesadillas imaginando que su mujer les abandona y  han de hacer la compra, lavar pañales y desgracias por el estilo. Así que se despiertan con un sudor frío: hay una amenaza en la cocina.

Sabemos cómo se actúa cuando se tiene  poder, riqueza, prestigio y hasta cultura si eso no va acompañado de principios éticos y morales. ¿Es necesario recordar cómo actúan los patronos y jefes ante trabajadores  y subordinados, líderes  políticos con  militantes de base  de sus propios partidos, jefes militares o policiales con soldados de menor rango especialmente cuando son mujeres?..

Son muchos los Rubiales de este mundo. Desde futbolistas a empresarios de todo tipo, desde actores a productores, desde políticos a cantantes de ópera; desde monitores deportivos a profesores, desde jueces a médicos o policías, y ¿cómo no? desde curas a obispos.

        Son muchos los Rubiales en todas partes y todos tenemos en nuestra  memoria de hemeroteca nombres de alguno de esos  que acabo de citar. Parece que estos tipos deberían ser un ejemplo de buena gente, de ciudadanos en los que la juventud debería mirar para seguir su ejemplo. Y claro que son un ejemplo, pero de lo peor: el machismo inunda discotecas, puticlubs, colegios, institutos, y trabajos de todo tipo, hasta tal punto que si un hombre  malvive como un esclavo, si convive con mujer  ella será su propia esclava. No es por incultura, sino  porque se asimiló la cultura del cacique o la del predicador religioso en su desprecio a Eva, y a eso unió su ego de macho dominador por la fuerza física y la costumbre largamente instaurada en su medio. No es por incultura que un hombre que se autodefine de izquierdas sea machista, o que lo sea un catedrático de derecho penal. Demasiados casos en que la mujer del prócer es solo eso: la mujer de, sin otra identidad destacable. Así que tampoco la cultura revolucionaria clásica salva del machismo. Más que ante un asunto cultural, nos encontramos ante un asunto de conciencia, de justicia elemental, de primero de ética de la más simple, que nos muestra la verdad con rotundidad solar: la igualdad entre hombres y mujeres es algo vital en nuestro tiempo y para siempre, caiga quien caiga, aunque quien caiga sea el señorito de su caballo milenario y de la almena de su castillo.

domingo, 10 de septiembre de 2023

CHILE, 11 DE SEPTEIMBRE: LA ÚLTIMA LECCIÓN

 


         Hay fechas y fechas, y esta del 11 de septiembre de 1973 en Chile es una de las que es difícil olvidarse, sobre todo si uno vivía en ese momento y creía, como tantos millones de gentes del pueblo, que la Unidad Popular con Salvador Allende iba a demostrar al mundo que era posible acceder al socialismo desde las urnas.

Muchos españoles estábamos deseando el triunfo del socialismo en Chile, vomitivamente hartos del fascismo de aquí,  aunque pensáramos entonces como ahora  que el socialismo de todas partes  siempre es tímido tal como su  historia nos demuestra siglo a siglo,  y considero al MIR como la opción más revolucionaria. Pero, ay, apareció de golpe (de Estado) el fascismo de allí,  y ni siquiera el socialismo  iba a triunfar. (Aquí conviene un recuerdo fraternal  a Salvador Allende, ejemplo para  políticos honestos y valientes  ahora que tanto escasean)

Hace mucho que sabemos que  cada vez que una opción es deseada decididamente  por el pueblo, se convierte en indeseable para los enemigos del pueblo y estos no lo pueden soportar.  Aunque no sea la opción más radical, la más parecida a conseguir lo más básico como pan, libertad, trabajo, educación, sanidad  y justicia social y judicial pudo mover a los ciudadanos como hizo la U.P. hasta el punto de organizar a  tantos  para llevarla a cabo pacíficamente y urnas por medio. Y los enemigos del pueblo entonces  eligieron verdugo y Judas, todo a la vez en la figura de Pinochet.

        Si algo aprendimos dolorosamente tras el asalto a la democracia y a las urnas por el genocida Pinochet, y al consiguiente fracaso de todas y cada una de las opciones de redención social chilena, es que los que no pertenecen al pueblo tienen mucho dinero. Y no solo: sofisticadas armas, muchos fanáticos y miedosos seguidores  y muchos chulos violentos sedientos de medallas y sillones que  cuentan con el apoyo fraternal de los idem en los EEUU y en el resto donde tampoco manda el pueblo. O sea: en todas partes.

Todos ellos están tan dispuestos como lo estuvo el Gobierno yanqui para subvencionar golpes de Estado contra la voluntad popular si se ven en peligro mínimamente. ¿Tienen motivos para sentirse en peligro? Hoy pocos, desde luego. Se  recurre a la propaganda, a las noticias falsas, al ahogamiento económico, al descrédito internacional si hace falta. Se controla a la prensa y a la tv. todo por la patria y tanques a la calle si hace falta.  Enfrente, el pueblo sin nada de eso, porque  el pueblo de todas partes  solo tiene pobres, trabajadores que pugnan por llegar a fin de mes, y tirachinas. Ni un tanque.

Aquellos  ricos con sus  paraísos de oro desconfían de los pueblos  porque tienen mala conciencia- si es que alguna- y  no necesitan las democracias ni las urnas a no ser que les sirvan de tapadera y  los votos les den la razón, que es su  modo de entender la democracia, porque si las urnas les fallan, ya saben cómo las gastan, y el pueblo ya saben: solo tiene tirachinas.

      Este sueño de muchos de izquierdas de que por medio de los votos es posible  torcer el brazo al capitalismo hasta que derrame la bolsa del tesoro para repartirla porque no es suya, es uno de esos despertares que se aprenden con dolor. Tengo que darle la razón a ese impresentable millonario yanqui que dice- cito textual- “ La lucha de clases existe y la estamos ganando”. (¡Serán desgraciados!…)

Y si el socialismo auténtico  es imposible con estas democracias de teatrillo, la segunda es igual o más dolorosa que la primera, como hemos visto con Boric en el Chile de hoy: el fascismo deja un rastro de miseria mental, una especie de síndrome de Estocolmo que dura generaciones. Las víctimas llegan a recordar los tiempos del dictador como épocas estupendas y seguras, con ley y orden, como se les contaba que era eso. Por eso no ha cuajado el cambio de Constitución en el Chile de Boric, y nuestro amigo, visto lo visto, se vuelve modosito, no como Allende, pero intentó cambiar la Constitución, algo que en España es impensable hoy. 

Y esto debe ser una enfermedad muy extendida como el coronavirus, porque aquí la mayoría  de los españoles también  siguen siendo de derechas y el socialismo tiene, como en el Chile de hoy, ese toque de modestia a la hora de exigir cambios, y algunos hay como el auge del feminismo y algunos derechos sociales positivos que no hubieran sido posible sin  el empuje de Podemos, tan denostado hoy como lo estuvo el MIR en tiempos de Allende. Claro que Podemos no es el MIR ni el socialismo español se parece mucho al chileno de entonces.

       Los tiempos han cambiado y no para mejor, porque el fascismo no solo da golpes de estado con tanques: ha encontrado otros medios como leyes mordaza, cloacas policiales, jueces corruptos  y medios de comunicación en manos multimillonarias que dicen lo mismo, ocultan lo mismo, mienten sobre lo mismo y adoctrinan al pueblo, lo atontan, los entretienen y le inoculan pensar fascista sin que se dé cuenta. Este es su método para controlar la mente colectiva y evitar que se ponga a soñar cosas que no debe, pero que son justamente el tipo de cosas que debe soñar si quiere vivir con dignidad.

La última lección de la experiencia chilena es que necesitamos una ética colectiva y personal (Allende es un buen ejemplo), una izquierda sin dogmas y  sin egos para conseguir la unidad, y  empeño de todos para conseguir medios de prensa alternativa a la basura mediática y contrarrestar su influencia entre los jóvenes, que apuntan hacia el conservadurismo y el machismo por culpa de ese veneno mediático. Esto  es muy grave y debemos combatirlo con todos los medios posibles. Ya está bien.

martes, 25 de julio de 2023

LO CONSEGUIMOS: NO HANPASADO

 

La izquierda se rebela en las urnas contra el cambio de ciclo: nueva coalición o elecciones.

El ruido ambiental y las encuestas pronosticaban un desfile triunfal de Feijóo a La Moncloa, pero las derechas acabaron perdiendo su referéndum para ‘derogar el sanchismo’ y las políticas de izquierdas de los últimos cuatro años-

Un escrutinio de infarto, como no se recordaba en España en los últimos 30 años, deja a la izquierda al borde de reeditar la coalición y a Pedro Sánchez con opciones todavía de seguir cuatro años más en La Moncloa. Precisa los votos de la izquierda y de los partidos nacionalistas e independentistas, con un escollo a priori difícil de salvar: convencer al partido de Carles Puigdemont para que facilite un gobierno con su abstención. Durante las últimas semanas, Junts ha dicho que votará en contra de todas las opciones en la investidura. Las primeras palabras de su candidata, Miriam Nogueras, anoche, dan a entender que no piensan ponerlo fácil: “No haremos presidente a Pedro Sánchez a cambio de nada”.

Las conversaciones de las próximas semanas dirimirán si Junts se aviene a una abstención o el país se aboca al bloqueo y a unas nuevas elecciones en los próximos meses. Esa es la principal incógnita de una jornada, que a tenor del ruido ambiental, iba a enterrar a Sánchez y a lo que se ha bautizado como “Gobierno Frankenstein”.

        En el segundo titular de la noche, el PP gana las elecciones, si por eso se entiende ser la lista más votada, pero se queda muy lejos de todos sus objetivos. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, insistió durante toda la campaña en que su modelo era el de Juan Manuel Moreno Bonilla en Andalucía e Isabel Díaz Ayuso en Madrid. En otras palabras: la mayoría absoluta. Le faltan 40 diputados. Tampoco podrá poner en marcha su plan B, el pacto con Vox que implicaría meter a dirigentes de la extrema derecha en el Gobierno, como admitió el líder popular que haría hace dos semanas. Juntos suman 169 escaños. Con el diputado de UPN y la de Coalición Canaria, las derechas podrían alcanzar como máximo 171. El bloque de la izquierda llega a 172. El paseo triunfal hacia La Moncloa que anticipaban los populares y algunas encuestas desde hace dos meses, cuando se tiñó de azul el mapa municipal y autonómico, no lo va a ser.

Pese a que las cuentas no salen, Feijóo compareció al balcón de Génova 13 flanqueado por la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida y otros miembros de su partido, para anunciar su intención de intentar formar gobierno.

“Me hago cargo para iniciar el diálogo para formar Gobierno de acuerdo con la voluntad mayoritaria de los españoles, que nadie tenga la tentación de volver a bloquear España. Es una petición legítima, y la anomalía de que en España no pudiese gobernar el partido más votado solo como tiene alternativa el bloqueo que en nada beneficia a España, al prestigio internacional y a la seguridad de nuestras inversiones. Le pido, pues, al partido que ha perdido las elecciones, porque ha sido superado por el PP, expresamente, que no bloqueen el Gobierno de España una vez más. Es lo que ha pasado siempre. Todos los candidatos más votados han gobernado: Suárez, Felipe González, Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy e incluso Pedro Sánchez”.

       Lo que plantea Feijóo ni siquiera es una decisión que le competa, tiene que decidirlo el Rey tras una ronda de consultas y evaluar quién tiene más apoyos. También es lo contrario a lo que hizo el PP hace cuatro años con Sánchez, y choca también con la política de pactos recientes de su partido, tras las municipales y autonómicas, donde los populares desalojaron al PSOE en Canarias, Extremadura y algunas capitales como Toledo y Valladolid.

El alegato, para que el PSOE lo deje gobernar con 136 de 360 diputados y una amplia mayoría de la Cámara en contra, lo pronunció Feijóo tras su jornada electoral más amarga. El candidato que contaba sus campañas por mayorías absolutas gana y recupera tres millones de votos, si se compara con Casado en 2019, pero se queda a años luz del Gobierno e incluso ve cómo la distancia con el PSOE se recorta desde hace dos meses. Entonces el PP se hizo con todo el poder territorial y la distancia fue de 3,4 puntos, este 23J, cuando pedía el empujón definitivo para “desalojar el sanchismo”, la diferencia se reduce a 1,3 puntos y 300.000 papeletas.

Porque el PSOE de Pedro Sánchez, que convocó las elecciones al día siguiente del desastre electoral, no solo no se desploma sino que suma 800.000 votos al resultado de 2019 y dos escaños más. De ahí que su líder compareciese exultante, al borde de la medianoche subido a un pequeño andamio improvisado a las puertas de Ferraz. Entre gritos de “no pasarán” de los militantes, Sánchez se ha felicitado por la decisión de llamar a las urnas el pasado 29 de mayo: “Convoqué las elecciones porque creía como he creído siempre que teníamos que decidir qué rumbo tomar, uno de avance, o uno de retroceso como plantea el bloque involucionista de Partido Popular y Vox. España ha sido bien clara. Los ciudadanos han sido rotundamente claros, el bloque involucionista que planteaba la derogación total de todos los avances de estos últimos años ha fracasado. Somos más los que queremos que España avance y así seguirá siendo”.

       La única buena noticia para Feijóo, tras año y medio al frente del partido, es que continúa la reunificación de las derechas: no solo recibe los diez diputados de Ciudadanos en 2019, la última vez que se presentó, se queda además 19 de Vox, que se estrella en las urnas (pasa de los 52 de hace cuatro años a 33) aunque logra mantenerse como tercera fuerza. Más allá de oponerse a una hipotética sesión de investidura de Sánchez, su papel se antoja irrelevante en la legislatura que arranca.

Con cara de funeral, sobre la medianoche, su líder felicitó, irónicamente, a Feijóo “por ganar las elecciones y no depender de Vox”. El líder de la extrema derecha preguntó a Feijóo sí mantendrá la oferta de pacto al PSOE, y le acusó de “vender la piel del oso antes de cazarlo” y hasta de “blanquear a los socialistas”.

Sumar, la coalición de 15 partidos a la izquierda del PSOE, que debutaba en estos comicios, se apunta 31 escaños, siete menos de los que sacaron Unidas Podemos, Más Madrid y Compromís en 2019. La izquierda a la izquierda del PSOE salva los muebles porque su principal objetivo era evitar la coalición de Feijóo y Abascal. Con la voz quebrada por tantos actos de campaña, Yolanda Díaz, se felicitó: “La gente que estaba preocupada va a dormir más tranquila. La democracia hoy ha ganado, sale fortalecida, hemos ganado, hoy tenemos un país mejor. Les dijimos que empezaban la campaña con un relato que decía que iban a ganar las elecciones y el guion ha cambiado, hemos hecho posible mejorar la vida de la gente”.

       El 23J deja otra letra pequeña para el PP: en Madrid, Feijóo saca 160.000 votos menos que Isabel Díaz Ayuso hace dos meses. En Andalucía empata el resultado que dio la mayoría absoluta a Moreno Bonilla. Son datos que muchos puertas adentro van a mirar con lupa a partir de ahora. En el lado de las buenas noticias, el PP tiene mayoría absoluta en el Senado, para hacer de contrapeso a un hipotético Gobierno de izquierdas si Sánchez logra otra investidura.

Vistos por el retrovisor los números que dejan estas generales apuntan a un cambio de ciclo. 15 años después de la crisis financiera, la eclosión del 15M y la irrupción del multipartidismo, PP y PSOE suman 258 escaños, ambos por encima de los 115, algo que no sucedía desde 2008, en la segunda victoria de José Luis Rodríguez Zapatero, antes de la caída de Lehman Brothers.

El bipartidismo se recupera, en poco más de una legislatura se han evaporado los 4,1 millones de votos que Ciudadanos sumó en abril de 2019, cuando aspiraba a dar el sorpaso al PP. Y la izquierda a la izquierda del PSOE reinventada en Sumar parte con 3,3 millones de votos, todavía muy lejos de los cinco millones y los 76 escaños de Podemos en 2016.

La votación apunta algunas pistas para futuras citas electorales: en Euskadi, por ejemplo, EH Bildu se disputa el liderazgo del nacionalismo empatado con el PNV, cuando falta menos de un año para las elecciones vascas.

En Catalunya, el bloque independentista se ha desplomado. El PSC es primera fuerza, Sumar alcanza la segunda posición, por delante de ERC y Junts. El PP es cuarta fuerza con seis escaños y la CUP desaparece.

Y pese a ese hundimiento y al peor resultado electoral de su historia reciente, el 23J que supuestamente iba a enterrar el sanchismo deja en manos de Junts el futuro del país: coalición de izquierdas o repetición electoral.